El verdadero Opus Dei
por Peter Bancroft
La conspiradora e intrigante version del Opus
Dei que aparece en El Código da Vinci, puede hacer parecer
la verdadera versión un poco aburrida. No hay monjes, ni
asesinatos, ni masoquismo, ni misoginia. Pero para católicos
comunes y corrientes, que tratan de vivir su fe en el mundo moderno
actual, el verdadero Opus Dei puede llegar a ser muy interesante.
Una de las enseñanzas centrales del
Concilio Vaticano II fue la llamada universal a la santidad. Dios llama
a todo el mundo –sacerdotes, religiosos y laicos– a
buscar la unión espiritual con Jesucristo y a participar de
la misión evangelizadora de la Iglesia. El Opus Dei es una
institución cuya isión es ayudar a la gente a
seguir este llamado.
El nombre Opus Dei es “Trabajo de
Dios” en latín. Fue fundado en 1928 por San
Josemaría Escrivá, y aprobado por la Santa Sede
en 1947. Desde 1982, el Opus Dei es una prelatura personal. La Iglesia
establece prelaturas personales para llevar a cabo
específicas misiones pastorales: en el caso del Opus Dei
para difundir el ideal de santidad en medio del mundo. Como
aseveró el Papa Juan Pablo II, el Opus Dei “tiene
como objetivo la santificación de la vida, permaneciendo en
el mundo, en el lugar de trabajo y profesión: para vivir el
Evangelio en el mundo”.
Las principales actividades del Opus Dei son
charlas, retiros y dirección espiritual. Uno no necesita ser
un miembro para recibir formación espiritual; de hecho, la
mayoría no lo son. Estas actividades están
dirigidas a encontrar maneras prácticas de crecer en
santidad, a cómo puedo desarrollar mi vida espiritual aun
cuando esté muy ocupado, qué necesito para llevar
a cabo mi trabajo y otras actividades diarias con un
espíritu más cristiano, qué
importancia tiene la fe católica en mi vida familiar,
amistades y actividades sociales. La formación que se da en
el Opus Dei ayuda a la gente a encontrar respuestas
prácticas a estas cuestiones, de manera que puedan integrar
del mejor modo su fe con el resto de su vida. Otros puntos clave en los
que el Opus Dei hace énfasis son la oración, la
caridad y el conocimiento de que somos hijos de Dios.
La formación espiritual busca
complementar el cuidado pastoral que se da en las parroquias
católicas, no sustituirlas. El Opus Dei siempre lleva sus
actividades con el conocimiento y permiso del Obispo local, y enfatiza
el amor por la Iglesia y la obediencia a sus autoridades.
Así como todos están
llamados a la santidad, hay muchas maneras de seguir este llamado: ser
un fiel del Opus Dei es una manera. Hay muchas otras. Ser miembro, de
hecho, requiere una vocación. Trae consigo el compromiso de
recibir guía espiritual del Opus Dei, así como el
compromiso de recibir frecuentemente los sacramentos, de rezar, hacer
apostolado y, en general, el esfuerzo humilde y constante de adquirir
virtudes y buscar la santidad según el espíritu
del Opus Dei.
Uno se puede incorporar al Opus Dei como
agregado, numerario o supernumerario. La mayoría de los
miembros son supernumerarios casados, que tratan de seguir a Jesucristo
santificando su trabajo en el hogar y en la profesión,
manteniendo joven el amor conyugal, recibiendo generosamente y educando
a los hijos que Dios les mande, y compartiendo su fe con sus hijos y
amigos. Los numerarios y agregados comparten la misma
vocación de buscar la santidad a través del
trabajo, amistades y actividades ordinarias. Se comprometen a vivir el
celibato, de modo que puedan dedicarse más intensamente al
impulso de las actividades de formación espiritual del Opus
Dei. Los numerarios y agregados no son monjes o monjas: ser parte del
Opus Dei no implica ningún cambio para ellos en su trabajo
profesional ni en su condición laical.
En el 2005, el Opus Dei tenía 86,000
miembros. Alrededor del 98% de los miembros son laicos; el resto son
sacerdotes que se ordenan de entre los fieles laicos. Los miembros
provienen de todo tipo de origen y están más o
menos equilibradamente divididos entre hombres y mujeres. Uno debe ser
adulto para incorporarse al Opus Dei, pero no hay ningún
tipo de requisito profesional o educativo o de ingresos
económicos.